Verde

 La hoja cuando se cae del árbol, se desprende de lo que le sujeta. Se deja languidecer, como las otras hojas meciéndose en el suelo. La acaricia el viento, se palidece, dejando ser su verde. Hasta acabar ser parte de la tierra que la acoge, cuando se pinta de marrón.

Ya no era más aquella hoja, que temblaba cuando el pájaro se apoyaba sobre la rama para descansar, y tomar impulso. Ni aquella que brillaba con el sol, ni la que dibujaba el color esperanza.

Se descompone sobre la tierra, donde alimenta las raíces del árbol 

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