Mañana

 Las manos vacías en un cielo que dibuja una montaña. Los ojos se encuentran y dicen: mañana.

Mañana cuando la montaña sea la misma, pero el viento haya volado con  el tiempo, y se detenga un día en el ayer. 

En aquel silencio, en aquel parpadeo, en el respiro, en un corazón que late.

Mañana, dejando las huellas, gastando juntos los zapatos, entre los caminos de  espinas y flores.

Mañana, donde la vida acaricia lo que quedó esperando una taza de te.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El árido desierto

El abrazo frío

Todo es posible