Otoño

 Barrí con las hojas de otoño, cerrando la puerta con llave. Quité los cuadros que solían estar en la habitación y escondí los zapatos en el baúl de los recuerdos,

El viento sopla suave y las manos no se agarrotan ante el olvido. 

Dejé las huellas coloreadas de azul, de forma que se difuminasen con el cielo

Eché la hojarasca al huerto donde la muerte da vida

Comentarios

Entradas populares de este blog

El árido desierto

El abrazo frío

Todo es posible