Puñado de tierra

 

Sonaron las campanas y en su movimiento, echaron a volar las últimas cigüeñas. 

Se despejó el horizonte hacia la luz blanca que creía dormida. Vibra la tierra oscura, dejando las raíces del alerce al descubierto. 

Por debajo de la tierra donde las nubes rasguñan la arena grudada. Y el olor desprende el sabor de los recuerdos grises

El baúl se expande abrazando las penas, que caen  del sudor de sus manos. Huele a aire, huele a viento, huele a mar...

Impulsándose  hacia arriba  el sol da el calor a los pies. Arrulla la  tierra , levantando el horizonte blanco.

Toma lo que  anhela en un puñado. Mientras el bosque deja caer sus cortezas, cobijando en el suelo a nuevas formas de vida.

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