Lo respirado

 Lo vivido queda  como lo respirado. Nuestro cuerpo recuerda  su inhalación y el aire seco o suave con el que fue exhalado.

 En las huellas de los dedos queda dibujado  con lo que  transitamos lo vivido.

Revolotea un pájaro, trayendo el mensaje de un pasado que vivió en la boca del estomago , donde el sabor se vistió de dulce o amargo.

En la suavidad o fuerza del agua, la energía del cuerpo cuando pasó la ola

Es el cuerpo el que guarda el recuerdo y el que deshilacha el ovillo del olvido. 


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