El primer cuerpo

 El primer cuerpo que habité donde era acunada por la respiración de la tierra y el latido en el que me mecía era el de tu cuerpo. Mi cobijo era la manta de tu piel, Tu voz mi nana.

En esa gran exhalación el mundo me abrió sus brazos y no me pude más contenerme entre sus límites. Me perdí en la libertad de no saber más quien era más allá de tu mirada. 

Tus brazos eran mi nido donde sabía de un espacio seguro. La vida gritaba más allá de ellos. Sonidos ajenos en mi  mundo en el que sólo éramos tú y yo. De tu mano me agarré en mis primeros pasos y exploraciones por el mundo de cuatro paredes, donde el techo era de algodón blanco.

Lo que soy ahora nace de ese primer hogar donde habité. Tu latido y respiración los primeros sonidos de mi universo.

                   A ti mama 


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