Cuando me acerco a mi

 Me acerque tanto a ti que me quemé y de mis manos salieron  ampollas llenándose de agua estancada del río.

 Me acerque tanto a ti que no pude continuar con mi mochila y los libros se cayeron al suelo mostrando los tallones entre capítulos y las hojas rotas.

Me acerque tanto a ti que  las puertas de mi casa se quejaron de no tocarlas y en las ventanas dejó de correr ese aire fresco que llamaba en susurros libertad.

En los rincones encontraba trazos de revistas  que intentaba pegar con pegamento y en las canciones palabras que tomé prestadas para crear con mis manos un grito sin voz

Me acerque tanto a ti que busqué en el espejo la que miraba y sus ojos no eran los míos

Ahora rompo a pedazos la telas que llevé cuando el agua se secaba en un vaso de agua

y mi voz sonaba a otra voz 

Y mi cuerpo caminaba curvado

En ese intento de acercarme a ti  y a tus textos escritos en líneas rectas, me perdí a mi y no sabia quien era la que caminaba . Conocí más al lugar que a la persona que lo transitaba , cambié mi nombre por otro y me cansé de la misma canción interna que sonaba rara.

Di un salto que me permitió mirarte en el horizonte, donde   mi mirada  observó mis manos y su movimiento reconoció el pliegue de mis dedos. El espacio entre  mis palabras permitió descubrir el timbre de mi voz, mi cuerpo se irguió hacia la luz sintiendo que la tierra que me soportaba no era necesariamente el mundo al que me proyectaba.

Mi voz se elevó sobre el ruido  y de ellas salieron los colores....

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