Las fisuras


 Y simplemente observo desde ese punto en el que dejo al lado el mundo perfecto. Me entrego a, sus fisuras, sus imperfecciones dejando caer mi ovillo para coser. 

No intento arreglar nada de lo que veo, dejándome  desvanecer ante la odisea de cambiar modelos. 

Se derrite el encaje, el gusto, el color... permito este estado de dejar fuera su forma y sus cambios de vestidos. 

Me libero de cualquier obligación de intentar transformarlo. 

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