Reloj de arena

 

Y volé con mis alas de algodón, entre las olas del viento que señalaban al Norte. 

Dejé caer en el océano, recuerdos que al tocar el agua se hacían grises, y solté  los pétalos de margarita guardados en un penacho de plumas.

Divisé las montañas donde crecían abrigos, alientos que abrazan, susurros de un mar en calma.

En el vuelo hacia un arco iris, donde el cuerpo reposa en la nube envuelta en tierra

En aquella respiración suave, fui reloj de arena.

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